Esta mañana de camino hacia el instituto, medio espabilada por no decir otra cosa, y en mis pensamientos, pasé por aquella casita llena de ramas tan incomodas y de repente un gato, al que ya conocía de vista pero no me lo esperaba,me maulló,y pegué un respingo...
A la vuelta, lo vi en el mismo sitio y de espaldas a mi, y le tiré un besito, del que respondió exactamente igual que yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario