Amor sin destinatario
el destino en sus manos
manos que acarician
la suave palma de mi mano.
Ver yo quisiera
su mirada encandilada
mas no puedo pedir tanto
porque ciega me dejó
al mirarme con sus ojos.
De la luz que me robó
no guardo ningun rencor
nadie en la vida
me logro robar tanto
no solo se llevó la luz
de mis ojos
si no el alma y mi pasión
unidas por 2 lazos.
Se llevo entera mi ilusión.
La suave brisa me trae consigo
el aroma de su piel
fresca como la luna
cuando de su nuevo renacer
caen gotas en mis manos
agua de lluvia que calma la sed
fuente de su vida eterna
la noche oscura lo ve padecer
la triste tarde que cae un poco,
después del nuevo amanecer.
Agueda Vázquez 20-04-08
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